Cartas desde la locura

Vincent Van Gogh

Uno de los pintores más influyentes en el arte del siglo XX, nace el 30 de marzo de 1853 en Zundert, Países Bajos. Desde la infancia su madre lo instruye en el dibujo, es a los 9 años que el niño Vincent Willem Van Gogh muestras sus primeras obras, sin embargo, es hasta los 27 años cuando incursiona en la pintura. Aunque es un autodidacta y hablante de cuatro idiomas: francés, inglés, alemán y neerlandés, como muchos artistas, no fue profeta de su tiempo y vivió en condiciones muy austeras.

“Cartas desde la Locura” es una relación de cartas dirigidas a su hermano Théo, que van de finales de 1888 hasta el 29 julio de 1890, día en que fue encontrado herido de un tiro en el pecho.

Estudioso de Rembrandt, Millet y Delacroix, llega a un París con un posimpresionismo en boga donde conoce a Toulouse- Lautrec, Cezanne, Signac, Pisarro y a Guaguin, con quien entabla una amistad que desembocaría en el episodio de la oreja mutilada de Van Gogh. A pesar que París era considerada el lugar de artistas, el neerlandés errante prefirió dirigirse al sur de Francia, fue Arlés, Saint remy, Auvers- sur oise, los lugares elegidos para pintar la naturaleza. El color amarillo característico en sus obras, según Van Gogh era el luminoso sol de Arlés.

En dichas cartas, Vincent acostumbraba a mandar bosquejos de las obras en las que trabajaba y los colores utilizados, el interés por la naturaleza y los rostros son determinantes en el estilo:

“¡Si vieras los olivos en esta época … El follaje de plata vieja verdeante contra el azul. Y la tierra labrada, de un tono anaranjado. Es algo muy distinto de lo que se piensa en el norte; ¡Es algo tan fino, tan distinguido! Es como los sauces de nuestras praderas holandesas o los macizos de encinas de nuestras dunas; es decir que el murmullo de un vergel de olivos tiene algo de muy íntimo, de inmensamente viejo”

Plasmar la esencia de las personas haciendo sus actividades diarias y no modelos quietos fue una de las ideas que siguió el pintor en su obra. En mayo de 1889   escribe Van Gogh sobre el arte: “Los artistas egipcios que tenían una fe y trabajan por sentimiento e instinto, expresan todas esas cosas inapresables: la bondad, la paciencia infinita, la sabiduría, la serenidad, por medio de algunas sabias curvas y proporciones maravillosas …Cuando la cosa representada y la manera de representarla concuerdan, el todo tiene estilo y permanencia”

También en el testimonio epistolar, se puede reconocer el esfuerzo que representaba para el pintor trabajar ante las circunstancias adversas:

 “Ahora, ya comprenderás que, si mi locura ha venido evidentemente por culpa del alcohol, habrá sido muy poco a poco y también se irá muy poco a poco, en caso de que se vaya, por supuesto.

Lo único que deseo es que llegue mi cura sin la asombrosa superstición de las personas respecto del alcohol, de manera que ellas mismas se privan de beber y fumar. Empiezan por recomendarnos que no mintamos ni robemos etc., ni cometamos más crímenes grandes o pequeños, y qué complicado sería si fuera absolutamente indispensable no poseer nada más que virtudes en una sociedad en la cual estamos indudablemente muy enraizado, sea buena o mala”

Las cartas constituyen fragmentos de una lucha contra la esquizofrenia, pero ante todo una lucha por un arte de trascendencia, como todo artista, Van Gogh era el más acérrimo crítico de la obra e inicia su carta de febrero de 1889: “Mi querido hermano, lo mejor es ridiculizar nuestras pequeñas miserias y un poco las grandes de la vida humana

El período de esta correspondencia es una época de las más fecundas del pintor, recordemos que la carrera de Van Gogh es tardía y según los críticos abarca ocho años y medio. El último año y medio es de los más fecundo ya que en 1989 pinta 200 cuadros y 1890 hasta su muerte, en julio del mismo, pinta 150 cuadros más.

 

Datos curiosos sobre la vida de Vincent Van Gogh

  • Vincent tuvo un hermano que murió pronto al nacer, justo un año antes de su nacimiento, del mismo modo, lo habían nombrado Vincent. De niño Vincent, acudía a visitar la tumba del otro Vincent.
  • A los 26 años pidió ser enviado como evangelizador a una zona minera al sur de Bélgica (a la que ningún misionero quería ir), ahí retomó sus dibujos al estilo Rembrandt, retratando la miseria de las personas que vivían bajo tierra.
  • El contacto con los posimpresionistas fue sorprendente para Van Gogh ya que él trabajaba en dibujos, sólo ayudado de los contrastes de la luz y la sobra.
  • Estuvo en varias estancias para enfermos mentales, siempre concibió la idea de curarse.
  • La última carta fue encontrada sobre su pecho, mientras agoniza por un tiro en el pecho y muere dos días después en compañía de su hermano Théo.
  • Hoy en día los cuadros se venden en subastas por millones de dólares y hace un par de semanas fueron recuperados en Italia ejemplares del” Museo Vincent Van Gogh” en Ámsterdam, después de 14 años del robo.

 

JESSICA CONEJO

 

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